«Después de tener sexo descansamos un momento, luego de unos minutos me empezó a doler el vientre, comencé a sangrar; me asusté, pregunté qué me pasaba, me puse muy ansiosa. Él me confeso que me había metido pastillas de misoprostol en la vagina para que abortara, pero yo no quería. Me pidió perdón, se arrodilló y utilizó sus conocimientos de psicólogo, para manipularme y convencerme de que lo había hecho porque era lo mejor para mí».
Valeria Quispe López es la mujer detrás de estas palabras, ella habló con teleoLeo.com para explicar su historia, la de su ‘primer amor’, la de su violación y la de su aborto no deseado; y para todo señala a un responsable: César Sparrow.
Valeria no es la única mujer a la que Sparrow le ha provocado un aborto en contra de su voluntad,por eso la investigación policial que hace unos días ha pasado a la Fiscalía concluye que: «Existen indicios razonables que vinculan a César Martín Sparrow Leiva, como presunto autor de la comisión del delito contra la vida, el cuerpo y la salud – Aborto no consentido en agravio de Valeria Quispe López al introducir pastillas de misoprostol al interior de la vagina de la víctima sin que esta tenga conocimiento alguno […]».

De enero a agosto de este año los 323 Centros de Emergencia Mujer (CEM) del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) han atendido 83.902 casos de violencia contra la mujer, 35,311 más que en el mismo periodo del año pasado. Si tenemos en cuenta las denuncias de mujeres comprendidas entre los 18 y los 59 años de edad, encontramos que 26,635 denunciaron ser víctimas de violencia psicológica, mientras que 23.244 fueron atacadas físicamente y 2,216 fueron violadas. Valeria es una de estas mujeres, ella, según narra, fue violada, le indujeron un aborto y además según la policía fue manipulada psicológicamente.
César Sparrow, psicólogo de profesión
Catedrático de la Universidad Mayor de San Marcos y de ESAN, profesor de inglés en el Centro de Idiomas de la Universidad Villarreal, César Sparrow también tiene una consulta privada donde atiende a niños, jóvenes y adultos, según manifiesta Valeria. En su Linkedin, el psicólogo, además, añade otras ‘aptitudes’.

Sparrow también es socio fundador del Centro de Desarrollo Humano Suyay en el que, según su página de Facebook, se realizan «programas especializados para niños con indicadores tempranos de trastornos de espectro autista, programas de formación socio emocional, programas de estimulación cognitiva y programas de atención y concentración», entre otros.
Cargos
Valeria, ha denunciado a César Sparrow por haberle inducido un aborto no deseado, no lo ha hecho por violación, aunque asegura haber sido abusada por él, por lo menos, en dos oportunidades: «No tengo nada con lo que probar que me violó, siempre le perdoné todo lo que me hizo». La historia entre esta joven de 22 años y el psicólogo de 43, que le dijo tener 36, comenzó en ‘Tinder’, la red social de citas para encontrar pareja.

Manipulación
« A los 21 años sufrí una gran depresión y tuve que recibir tratamiento, tiempo después volví a salir, hasta quise tener pareja, pero como no tenía muchos amigos me inscribí en Tinder; allí conocí a César. Su perfil me gustó, se presentaba como psicólogo con estudios en la PUCP y era reconocido por otros colegas y páginas de psicología, también ponía que era músico y algunas páginas importantes de música lo etiquetaban en sus posts», dice Valeria.
Y la relación comenzó. Se escribieron diariamente durante un mes, luego intercambiaron Whatsapps. “Para ese entonces, César ya se había ganado mi confianza, lo primero que hizo fue enviarme una canción compuesta por él, con eso me cautivó aún más, además, en su Facebook vi que había ayudado en el desastre del Niño de 2017, que pertenecía a un grupo preocupado por la adopción y cuidado de animales abandonados y que sus amigos lo apreciaban mucho» —dice Valeria.
Luego César la invitó a salir, ella pensó que irían a almorzar pero él la llevó a un bar. «Tomamos una cerveza y él intentó besarme varias veces, primero no lo dejé, luego logró robarme un beso, mi primer beso en la boca; me dijo que le había encantado que quería que fuese su enamorada, le dije que se precipitaba, pero me dijo que nunca le había pasado esto con otra mujer».
Luego del discurso César le propuso a Valeria ir a un lugar más tranquilo, ella: virgen e inexperta, pensó que se trataba de ir a comer y de seguir conversando, pero no. «Pensé que iríamos a un restaurante, accedí, pero mientras caminábamos me di cuenta que me estaba haciendo entrar a un hotel, me molesté, le dije que quién pensaba que era yo; me pidió perdón y me acompañó a mi casa. En el camino me siguió pidiendo perdón», asegura Valeria.
Tras la primera cita César llamó y envió mensajes a Valeria, pero ella dejó de hablarle durante un mes, sin embargo, era su primera ilusión, su primer beso y eso le impedía olvidar, además, lo admiraba por todo lo que veía de él en Facebook así que un día no pudo más, le envió un mensaje y le dijo que aceptaba ser su enamorada —eso fue en noviembre de 2017—confiesa. Lo que la muchacha no sabía era que estaba abriéndose a un posible ‘depredador sexual’.
Contra su voluntad y contra natura
«La primera vez que estuvimos juntos íntimamente, César me llevó a un hotel, allí me dijo su verdadera edad, 43 años. Yo le dije que sólo nos tocaríamos y besaríamos porque yo no quería hacer nada más, no estaba segura, no quería correr con la relación, pero a él eso no le importó, una vez estuvimos juntos, él me violó pues sin mi consentimiento me penetró analmente, pero lo perdoné porque lo quería».
Valeria dice que tuvo relaciones sexuales con César Sparrow por lo menos 12 veces, al principio fueron contra natura, «yo no quería dejar de ser virgen» —sin embargo, su confianza volvió a ser traicionada—. «Una vez me estaba penetrando analmente y sin avisar me introdujo el pene en la vagina» —manifiesta Valeria con rabia, porque Sparrow hizo una vez más lo que quiso y, además, le causó una grave infección vaginal acompañada de una infección urinaria, «cosa que yo nunca había tenido» —agrega.

Regla ausente
La relación continuó, «siempre que nos veíamos teníamos sexo, él casi siempre acudía a la cita con una botella de vino» —dice Valeria. En febrero de este año, Valeria tuvo una falta, no le venía la regla y comenzó a sospechar que estaba embarazada, habló con César, esperaron unos días, pero la regla no llegó, así que por decisión de la joven fueron a un centro médico para hacerse una prueba de embarazo.
«El examen dio positivo, después de enterarnos hablamos, César me dijo que quería saber lo que pensaba hacer, le dije que tendría que enfrentarme a mi familia y a mis amigos, que sería difícil, pero que mi familia me apoyaría; él me dijo que lo mejor era abortar, que yo era joven , que estaba estudiando, que tenía un futuro por delante, pero yo le dije que no iba a abortar porque no me lo perdonaría».
César le dijo a Valeria que tenía una amiga francesa que le había pasado información de cómo abortar con misoprostol. «”Es una manera segura” —me dijo— “la OMS garantiza la efectividad del método y no tiene riesgos”, yo me sentí muy decepcionada con sus palabras, me sentí tan sola, luego mencionó que no tenía mucho dinero, pero que si quería seguir con el embarazo me apoyaría; también me pidió que no se lo dijese a nadie, “es una cosa sólo nuestra” —dijo».
A pesar del supuesto compromiso asumido con el estado de Valeria, Sparrow siguió insistiendo con el aborto. «Me pasó información sobre el aborto con misoprostol por WhatsApp, pero sentía que todo era muy contradictorio, porque también me decía que apoyaría mi decisión. A finales de febrero, a insistencia mía, nos volvimos a ver, yo le dije que estaba muy triste, que quería que estuviésemos juntos, quedamos para el día siguiente a las 8 de la mañana».
Aborto no deseado
Y se vieron; y —como siempre— se dirigieron al hotel; y —como siempre— mantuvieron relaciones sexuales. «Minutos después de acabar» —dice Valeria— «me empezó a doler el vientre, comencé a sangrar, me asusté mucho, le pregunté qué me estaba pasando, él me confeso que me había metido pastillas de misoprostol en la vagina, yo no podía creerlo, me hacía abortar sin mi consentimiento”
Tras lo sucedido el psicólogo pidió perdón —dice Valeria. «Se arrodillo, me dijo que era lo mejor por mi edad y con sus conocimientos profesionales me manipuló, supo cómo manejar la situación, me tranquilizó, me dijo que me iba a apoyar con el problema postraumático, que me llevaría a doctores, psicólogos y psiquiatras. Yo en mi condición de vulnerabilidad no me pronuncie en el momento, además, me sentía culpable y estaba enamorada, cegada».
Los días pasaron y César Sparrow no cumplía con su palabra, Valeria le reclamaba la ayuda profesional y económica que le prometió, pero él nada. «Solo me daba excusas, me decía que no tenía dinero ni tiempo para ayudarme pues estaba comenzando a trabajar en su Centro de Desarrollo Humano y había invertido mucho dinero, pero me seguía prometiendo cosas y yo le seguía creyendo».
Y Valeria espero y espero, y las promesas nunca se cumplieron. «César ni me preguntaba cómo estaba, durante un mes no le dije nada a nadie, hasta que no pude más y le expliqué todo lo ocurrido al psicólogo de mi Universidad (UNALM) y a mi hermana». A causa del aborto Valeria contrajo una fuerte anemia pues sangró durante 15 días, recibió un tratamiento a base de fierro, y también volvió a caer en una gran depresión, tuvieron que medicarla.
Los días y meses fueron pasando y Sparrow seguía sin ayudar económicamente a Valeria, él le dio largas hasta que ella no pudo más y terminó con la relación. «Le dije que era un poco hombre, le pedí que no se acercará nunca más a mí, que no me volviese a hablar y él cumplió, me bloqueó en Facebook y Whatsapp; eso me dolió, pero me hizo darme cuenta que él nunca me había querido, que sólo me había usado para tener sexo, es en ese momento que decido denunciarlo», afirma Valeria.
Después de unos días de romper, Valeria, enamorada aún, le envió un mensaje a César. «Le dije que no quería ir a tribunales, que lo quería de verdad y le pedía que me dijera qué había sido para él, pero no me contestó. Luego me enteré por Facebook que otra mujer, JQ, lo había denunciado por haberla hecho abortar. Le había hecho lo mismo que a mí, también le había introducido misoprostol a la vagina, así que me puse en contacto con ella».

Pero JQ sí fue a un médico legista en cuanto Sparrow le provocó el aborto. Ambas mujeres hablaron, quedaron en verse y descubrieron que César Sparrow las había enamorado, a las dos, de la misma manera; que las había llevado a los mismos hoteles, con las mismas botellas de vino, con la misma música, con los mismos poemas; y hasta con los mismos mensajes de buenos días y buenas noches.
«Gracias a la denuncia de JQ fue que me atreví a denunciar a César Sparrow por delito contra la vida el cuerpo y la salud – Aborto» —afirma Valeria—. En el atestado policial producto de la denuncia de la joven, JQ figura como testimonio, asegurando que Sparrow la hizo abortar del mismo modo que a ella. Otra mujer, que prefiere mantenerse en el anonimato, también está citada en el documento, ella afirma que Sparrow también le había hablado del uso de misoprostol para abortar.

Esta tercera mujer explicó su caso a la policía para colaborar en la denuncia de Valeria.

Por su parte, JQ denunció a César Sparrow en las redes, Valeria también lo hizo, ambas recibieron mensajes de varias mujeres con las que el psicólogo había mantenido relaciones y les repetían la misma historia.

También manifestaban tener problemas emocionales y sentían haber sido manipuladas por el psicólogo.

«Incluso Cielo Sparrow, hermana de César, se comunicó con JQ y le dijo esperaba que obtuviese justicia. Un amigo de César también habló con una de las exparejas de César y le dijo que la madre de uno de sus hijos opinaba que debería de estar preso por todo lo que le hacía a las mujeres con las que salía » —asegura Valeria.

Algunas de las mujeres que se comunicaron con Valeria le manifestaron que también habían sufrido infecciones vaginales. Sparrow nunca quiso utilizar preservativo y además era promiscuo. En la época en la que estuvo con Valeria y JQ —según afirma Valeria— también salía con otras.

«Luego de hablar conmigo JQ había quedado para verse con César, él le pidió que retire su denuncia de Facebook, ella le dijo que no lo haría, además, le comunicó que ya había hablado conmigo y le reclamó que la hubiese hecho abortar como a mí. Él le propuso llegar a un acuerdo, pero como ella no aceptó se fue, ella lo siguió, él comenzó a gritar "me está atacando", la gente que había en el lugar lo detuvo, un señor le quitó el celular y se lo dió a JQ y allí pudo ver que César salía con varias mujeres al mismo tiempo» —dice Valeria.

«Con mi post en Facebook, quería advertir a otras mujeres sobre el comportamiento de César y ver la posibilidad de que alguna otra quisiera sumarse a mi denuncia y funcionó, logré que por lo menos una más lo quisiera denunciar» —dice Valeria. Sin embargo, hubo otras que sólo aceptaron contaron contarle su historia. Una de las mujeres que contactó con la joven le explicó que, hace algunos años, ella también había quedado embarazada de Sparrow, sin embargo en su caso él procedió de manera diferente, la llevó a un médico que la durmió y la hizo abortar sin su consentimiento.

Ante toda esta evidencia, el atestado policial además de concluir que «existen indicios razonables que vinculan a César Martín Sparrow Leiva, como presunto autor de la comisión del delito contra la vida, el cuerpo y la salud – Aborto no consentido en agravio de Valeria Quispe López […]» también afirma que: César Sparrow «en su condición de psicólogo se aprovecha de mujeres y gracias a sus conocimientos profesionales logra manipularlas». También señala que el estado mental de Valeria responde al de una persona abusada.

Respecto a estas denuncias, Sparrow ha dicho que todo son mentiras, que quienes lo denuncian son mujeres con problemas mentales, también ha manifestado que ha interpuesto una denuncia en contra de lo que ha llamado «acoso y difamación» [...] «pero las autoridades son muy lentas».

Pero, como hemos visto en el atestado policial, el psicólogo no ha acudido a declarar ante la policía cuando ha sido requerido. «César Sparrow Leiva no se presentó a la presente investigación», señala el documento.

Ahora sólo queda esperar que el Ministerio Público haga bien su trabajo y no dilate las actuaciones respecto a este caso porque Sparrow, en su calidad de docente universitario y de psicólogo, tiene contacto con mujeres inexpertas, en mucho casos, y «emocionalmente débiles», en otros, lo cual las convierte en potenciales víctimas de este ‘depredador sexual’, al que todo señala como responsable de la inducción de varios abortos no deseados y de la manipulación de mujeres con problemas para satisfacer su voraz apetito sexual.
Este reportaje sobre violación, manipulación y delito contra la vida, el cuerpo y la salud, ha sido originalmente publicado en teleoLeo.com