«Salí de mi casa desesperada a buscar a mi hija, no llegaba y pensé que le había pasado algo, que la habían secuestrado, y casi llegando al colegio, en un parque, la encontré arrinconada a la pared con un tipo que la besaba y la abrazaba. Me acerqué y cuando me vió, me miró asustada, el tipo se tapó la cara y se fue corriendo; sabía que si lo veía lo reconocería».

Esta es la historia de G.X.S.CH contada por su madre y su maestra a teleoLeo.com. G.X.S.CH sólo tiene 12 años de edad y fue seducida por Juan Daniel Paiva Rivera, un hombre de 28 años, hijo de los pastores de la iglesia a la que iban sus padres. Aprovechando esta relación y un encargo de trabajo hecho al padre de la niña, Paiva pudo acercarse a ella y seducirla sin importarle ni la diferencia de edad, ni que se trataba de una menor de edad.

Seducción

«Eres mi bebe... Tú eres diferente... Te voy a comprar un terreno para que vivamos juntos», según ha explicado la menor a sus padres, estas eran algunas de las frases que Paiva le decía en sus mensajes, también le enviaba poemas y canciones, sin embargo, no hay prueba de ello, Paiva le exigía a la niña que borrase todo lo que hablaban para que no lo vieran sus padres.

Paiva sabía que comunicarse con G.X.S.CH no estaba bien, además de pedirle borrar las conversaciones que mantenían, le dió a la niña una frase clave para comenzar cada comunicación, así él podía confirmar que era ella quien le estaba hablando.  Además, según le dijo Paiva a la niña, ella no es la primera menor a la que seduce, pues le confesó que ya había estado con una adolescente de 15 años.

«Este hombre vino a mi casa hasta 4 veces con el pretexto de encargarle a mi esposo, que hace joyas, unos anillos para el aniversario de matrimonio de sus padres. Siempre que vino vio a mi hija y nos decía que estaba grande. Una de las veces le preguntó a mi esposo si mi hija tenía facebook, luego le pidió amistad y su número de teléfono y así comenzó todo» —explica la madre.

Infraganti

«El día 12 de septiembre estaba preocupada, mi hija (G.X.S.CH) no volvía a casa del colegio, ella sale a las 6.20 de la tarde pero ya eran casi las 8:30 de la noche y no llegaba, pensé que talvez había tenido clases de refuerzo, pero igual ya debía haber vuelto, esas clases acaban a las 8:05 y del colegio a la casa demora sólo 10 minutos». Desesperada la madre de la niña llamó a la profesora y esta le dijo que su hija había salido del colegio a las 6:20.

También llamó por teléfono a la madre de una amiga del colegio, quería saber si las niñas estaban juntas, pero no. «La amiga me dijo que había dejado a mi hija en el colegio así que salí a la calle a buscarla, pensando que le había pasado algo o que la habían raptado, no sé, todo lo malo me pasaba por la cabeza»—dice la madre; y sus pensamientos no iban mal encaminados.

«Fui caminando» —dice la madre— «haciendo la ruta que hace mi hija para volver del colegio y la encontré, estaba en el parque con ese hombre, arrinconada contra la pared, la besaba y la abrazaba; me desesperé, le di dos cachetadas y sólo le decía "por qué me has hecho esto, yo que siempre te he dado confianza". No podía entenderlo. En cuanto el tipo me vio se dio media vuelta y se fue corriendo, no quería que lo viera»

La madre le preguntó a la niña quién era el hombre, pero ella sólo lloraba, así que la cogió de la mano y fueron tras él. «Por qué no me das la cara cobarde», como no se giraba lo pateó, «cuando se volvió lo reconocí y lo cachetee, era el hijo de los pastores de la iglesia a la que mi esposo y yo íbamos, sus padres siempre nos ayudaron cuando tuvimos problemas, no podía creer que su hijo nos hiciera esto».

«Me dolió mucho ver a mi hija de 12 años, con un tipo tan grande para ella. Él le ha robado su primer beso, la ilusión de toda adolescente; me gustaría que todo eso lo hubiese tenido con alguien de su edad».

Luego de verse descubierto Juan Daniel Paiva siguió a la mujer y a su hija hasta su casa, le decía que no había pasado nada, que no le dijera nada a sus padres. «Calmese y prométame por favor que no dirá nada —me decía, yo le tiraba patadas, "vete de acá cobarde" le gritaba, pero él nada, me asusté; en cuanto llegué a donde vivo subí rápido las escaleras para encerrarme con mi hija en mi cuarto» —explica la madre.

A buen recaudo

Ya dentro de su vivienda, la madre habló con su hija, esta le explicó cómo y de qué manera se comunicaba con Paiva, le reveló la frase de contacto, la exigencia del borrado de mensajes, pero,  igualmente, la madre revisó su celular. «No había nada, ni un solo mensaje. Yo le compré el teléfono para poder comunicarme con ella, porque yo trabajo todo el día y mi marido también trabaja, se lo compré para cuidarla y va y pasa esto».

Al día siguiente, la mujer, sin saber cómo actuar fue a ver a la maestra de la niña y habló con ella, quería denunciar lo ocurrido pero no sabía cómo hacerlo. "No sabía qué hacer, no sabía siquiera si podía denunciar, pensaba que cobraban para hacerlo, no sabía nada». La maestra de la menor le informó que podía hacer y la acompañó a la comisaría a sentar la denuncia.

Revictimización

«Llegamos a la comisaría y en la misma puerta nos preguntaron a qué íbamos» —dice la profesora de la menor— «A denunciar un caso de acoso les dije, una vez dentro, más de 3 policías interrogaron a la niña hasta que me enojé, no podían revictimizarla de esa manera, haciéndola repetir la historia una y otra vez sin siquiera tomar nota; en ese momento un policía de mayor rango intervino y ordenó que redactarán la denuncia».

Según las respuestas de la niña, Paiva se comunicaba con ella desde el mes de julio, «me decía que era bonita, me mandaba poemas, canciones románticas» [...] «sólo salimos una vez, habíamos quedado dos veces antes, pero como se demoraba en llegar y se hacía tarde lo llamé y le dije que no podía esperar más; recién nos vimos la tercera vez que quedamos».

Además de la revictimización de la niña a la que refiere la maestra, la actitud de los policías también le pareció reprobable. «Nos decían, "un beso y un abrazo no es nada, no tipifica como delito" o cosas como, "la niña por qué aceptó que ese hombre se le acerque, eso depende de la crianza, de lo que ve en casa", además la miraban como si ella fuese la culpable» —agrega la maestra.

Luego la revisó el médico legista quien confirmó que la niña no había sido desflorada. «Después de 5 días la policía nos volvió a citar y le volvieron a hacer preguntas a mi hija y tuvo que volver a repetir toda la historia, como si no la tuviesen escrita desde el primer día que hicimos la denuncia, no entiendo porque tienen que preguntarle tantas veces lo mismo» —dice la madre.

Paiva's conection
«Aunque el examen médico diga que no la ha violado, yo no estoy tranquila, mi hija tiene sólo 12 años y ese tipo puede volver a buscarla, y seguir llenándole la cabeza de ideas, por eso también le revisé el celular para saber cuál era el teléfono de ese tipo y encontré que Paiva tiene 2 números, "pero sólo en uno sale su foto y aparece como 'El poético'. También lo busqué en su Facebook y ponía: "si tienes whatsapp me puedes agregar, trabajo como el poético"»

De madre a hija

«He hablado varias veces con mi hija, "por qué te metiste con ese hombre, qué te hizo, porque él ya tiene experiencia"; le pregunté todo, ella me dijo que le gustaba las cosas que le decía, que era muy bueno con ella, pero que ahora sabía que no estaba bien haber salido con él y que sólo quería hablarle por última vez para decirle que habían terminado» —dice la madre.

La madre de G.X.S.CH se siente culpable de lo ocurrido, siente que talvez no ha cuidado lo suficiente a su hija y eso pasa porque siempre cuando se habla de abuso, maltrato, violaciones y feminicidio, una de las primeras frases que aparece es «qué habrá hecho pues» y en el caso de que nuestras hijas sean violentadas, el peso de la culpa recae siempre sobre la madre: «cómo habrás educado a tu hija»

Desde lo ocurrido, la niña ya no va ni vuelve sola del colegio, dice la maestra, «su padre la trae a la escuela y su la recoge». Ambos han alterado sus horarios de trabajo y de actividades, y todo porque un hombre de 28 años, amigo de la familia, no se supo contener, no supo ubicarse y entender que una menor de edad no está a su alcance por eso mismo, porque es una niña y no tiene edad, ni formación suficiente para consentir o para no hacerlo.

Los que tampoco han entendido muy bien la situación han sido los padres de Paiva, los pastores, pues sólo se han comunicado con el padre de la menor para pedirle que retire la denuncia, «"si no han habido relaciones sexuales no ha pasado nada, van a acabar con la vida de mi hijo", le ha dicho la madre de Paiva a mi esposo y la vida de mi hija qué, ellos no comprenden que no está bien que un hombre que le dobla la edad se haya acercado a ella» —dice la madre.

Un futuro por delante 

Ha pasado casi un mes desde que G.X.S.CH fue encontrada en aquel parque por su madre y recién hoy 17 de octubre le realizarán la prueba psicológica para ver cómo la efecto lo ocurrido el 22 de septiembre pasado. La justicia que tarda no es justicia y esta tardanza es más perversa cuando hay menores de por medio. Según la maestra de G.X.S.CH ella está tranquila, esperando olvidarse del 'Poeta'.

«Mi hija es una niña inteligente, siempre me he sentido orgullosa de ella, la profesora me felicitó por ser el segundo puesto de su  clase, siempre la he visto haciendo sus deberes, trae buenas notas, yo siempre la felicitó y no es justo que este tipo venga a dañarla, eso me quita el sueño, ella está para que siga estudiando no para que esté pensando otras cosas, por eso ahora ya no confió y ya no va ni viene sola del colegio». 

TeleoLeo.com intentó obtener la versión de Juan Daniel Paiva Rivera, le envié un mensaje a su cuenta de Facebook. «Hola, mi nombre es Leonor Pérez-Durand soy periodista, le escribo por la denuncia que tiene por seducir a una menor de edad, me gustaría saber su versión. Muchas gracias». «Su solicitud de mensaje ha sido aceptada» me comunicó la red de inmediato, sin embargo, la respuesta de Paiva nunca llegó; horas después su cuenta fue desactivada. 


Este blog sobre abuso de menores y acoso fue originalmente publicado en teleoLeo.com